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Por qué es clave controlar los neumáticos del tractor

Escrito por Afamac AfamacCba el . Posteado en Novedades Sin comentarios

Cuando funcionan mal, por ejemplo con baja presión, se reduce su vida útil y aumenta el consumo de combustible, entre otras pérdidas.

Cuando se trabaja con el tractor en el campo pocas veces se pone foco en sus cubiertas. Ocurre que están tan integradas al entorno de cada máquina, que se da por sabido que todo esta funcionado bien en ellas. No obstante, si se les presta atención, es probable que se perciba algún escurrimiento de dinero desprendiéndose de su periferia, y perdiéndose en el preciso instante que tocan el suelo. Y en realidad esa pérdida al ser constante en el tiempo, suele ser más importante de lo imaginado y puede resolverse sin costo adicional alguno.

Para empezar, es bueno considerar que si las cubiertas no trabajan en buenas condiciones, es altamente probable que se esté dañando su estructura y acortando su vida. Además, puede que se esté consumiendo combustible de más y perdiendo tiempo, que luego faltará para finalizar la tarea en fecha óptima como suele ocurrir en la siembra. Además, puede que se esté compactando el suelo más de lo necesario, detalle no menor para el suelo en siembra directa.

Para entender por dónde se pierde eficiencia, es necesario saber si los neumáticos que estamos usando en el tractor son convencionales o radiales, ya que las condiciones de funcionamiento de cada uno es bien diferente.

Si los neumáticos son convencionales, es decir su carcasa es armada con telas en posición diagonal, que son las más conocidas en nuestro medio, y el tractor es tracción simple, la presión de inflado en las ruedas de atrás convendrá que sea de 14 a 16 libras por pulgada cuadrada (psi) o bien 1 bar. En el caso de las ruedas delanteras, la presión será de 30 a 32 libras, es decir 2 bares ó 2,2 bares. En el caso de usar el tractor en caminos de asfalto durante distancias considerables, es conveniente duplicar la presión de las ruedas traseras llevándolas a 2 bares.

Es bueno recordar que la presión correcta en las ruedas, maximiza la superficie de contacto con el suelo, mantiene el patinamiento en valores acordes con un buen funcionamiento (15% en terreno firme con arrastre de cargas importantes), reduce el consumo de gasoil, protege la transmisión de golpes internos, prolonga la vida útil de los neumáticos.

Menor presión de inflado, aumenta el patinamiento debido a que reduce el área de contacto suelo rueda, y ocasiona el cuarteo de los flancos de la rueda por exceso de flexión. Presión en exceso, aumenta también el patinamiento debido a que se reduce su área de contacto con el suelo.

En este caso la rueda pisa más fuerte en el centro de su banda de rodadura, con lo cual en esa zona acusará un mayor desgaste en menos tiempo. Si se coloca el tractor en un piso firme (asfalto o parecido) con una barra del neumático apoyada en el suelo, si la barra en su borde externo prácticamente roza el suelo, tiene un bar de presión. Si entre la barra y el suelo hay un centímetro aproximadamente, la presión será al algo mayor a 1 bar (16 psi). Si entran dos dedos en el espacio, la presión será de dos bares o 30 psi.

En caso del tractor con tracción delantera asistida, y sus neumáticos de tipo convencional, el valor de la presión de las ruedas traseras será el mismo, es decir 1 bar, y las delanteras de unas 25 a 28 psi, es decir 1,9 a 2 bares. Es de suma importancia mantener la diferencia de patinamiento entre las ruedas traseras y delanteras de un 3 a 4 % a favor de las delanteras, a fin de que estas resulten siempre una ayuda a las traseras y nunca un freno que limite a la tracción y comprometa la dirección del tractor.

En caso de usar neumáticos radiales, la presión de trabajo de las traseras se define mediante los cuadros que relacionan la carga que sostiene cada neumático con su presión y sus dimensiones. Si entiende por carga a los kilos que pesa el tractor en el eje correspondiente, divido dos (dos ruedas), o divido 4 en el caso de duales.

Un dato más, es que en el caso de las duales, la capacidad de carga máxima de cada neumático, se ve reducida en un 12% respecto del mismo neumático simple. En el caso de triales esa reducción es del 18%. Es útil pesar el tractor en la balanza de la planta de silos. Primero con sus cuatro ruedas en la balanza y luego por separados el eje delantero y trasero.

Es importante recordar que los neumáticos radiales forman un bulto o “chichón” en el área de su flanco coincidente con el apoyo en el suelo. Si esta deformación no existe, es que la presión de inflado es excesiva y el resultado será el mal desempeño del neumático en lo que hace a un patinamiento y/o compactación innecesaria del suelo. En el caso de los modelos de tracción delantera asistida es necesario guardar los mismos cuidados respecto del avance de la rueda delantera que lo observado para neumáticos convencionales. Una consulta al manual de uso del tractor, siempre es lo más conveniente.

El lastrado con agua, para los usos en los que no se cambia el lastrado del tractor en todo el año, suele ser la opción de menor costo. Corrientemente los tractores se lastran con agua en sus neumáticos traseros y lastre, observando las siguientes ideas.

En caso de neumáticos convencionales, el agua se coloca hasta el 75% de volumen del neumático, es decir se provee agua con el tractor apoyado en un taco y el pico en la parte superior del giro. Cuando sale agua por el pico de llenado, se deja hasta que cese esa salida, se coloca el pico de inflado y se coloca aire hasta 14 a 16 psi.

En el caso de los neumáticos radiales, no es recomendable poner más del 40% de su volumen de agua, es decir con la válvula colocada a las “4 horas”. Aunque en realidad es mejor no cargar agua en los radiales a fin de reducir el efecto del “power hop”. Esto último es el efecto que se produce durante el avance del tractor, un movimiento de sube y baja continuo y sin final, que resulta sumamente molesto al operador y deja en mala posición de trabajo al equipo.

Algo más para evitar el power hop, en caso de darse en tractores tracción asistida, puede ser una solución agregar presión a las ruedas delanteras, de a 2 psi hasta lograr la desaparición del efecto de saltos continuos. Por lo general entre 6 y 8 psi suele ser suficiente y no recomendable superar este límite.

Si aún persiste el power hop, coloque el 75% de agua en los neumáticos delanteros, y saque los lastres sólidos delanteros. Y si aún persiste el efecto, es recomendable, quitar todo el agua de los neumáticos traseros y reemplazar su peso por lastre sólido.

En caso de tractores de cuatro ruedas iguales, es decir doble tracción o 4WD, si colocando más presión hasta 6 u 8 psi en las ruedas delanteras no resulta, reponga la presión original en las delanteras acorde al peso que sustentan, y agregue presión a las traseras.

Es importante mantener la presión correspondiente al peso, en uno de los dos ejes. Si se utiliza lastre líquido en las ruedas traseras, aumentar la presión en las mismas suele ser una buena opción.

En caso de trabajar con altos esfuerzos de tracción, mantener la presión de acuerdo al peso en las delanteras y aumentar la presión en las traseras, suele dar buen resultado en la eliminación del power hop.

Finalmente, es bueno recordar que las mejores condiciones de inflado para prevenir el power hop están influenciadas por el tipo de suelo, de equipo y la velocidad de avance.

 

Fuente: Clarín

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